Hoy en día es de lo más normal llevar pantalones vaqueros, minifaldas, zapatillas y bikinis, pero ¿os habéis planteado el esfuerzo que han tenido que hacer miles de mujeres en la historia para que ahora podáis vestirlas?

En este post vamos a hablar de los bañadores, los bikinis y sus hermanos. Hace 100 años las mujeres ni se bañaban en el mar hasta que hasta que los médicos empezaron a recomendar el baño para la mejora de la salud y la procreación.

A partir de entonces las mujeres empiezan a bañarse (no nadar), con ropa y siempre acompañadas. Todo lo que fuese provocativo o estuviese relacionado con la sensualidad no estaba permitido, por lo que evitaban que los hombres las mirasen demasiado.

A principios del siglo XX, gracias a Annete Kellerman, una nadadora profesional, se empezaron a llevar los bañadores más ceñidos por encima de las rodillas y de manga corta. Esto pasó porque ella se presento en la playa así vestida (lo que hizo que la detuvieran) y a consecuencia de ello más mujeres empezaron a llevar sus bañadores.

De esta manera, empieza la historia del bañador, bikini, trikini, burkini o cualquier variación que os queráis inventar.

Siglo XIX – XX

En 1860 nació la primera prenda de baño que conocemos, tanto para hombres como para mujeres, que consistía en pantalones largos, medias y camisola. Y a principios del siglo XX apareció el típico traje de rayas largo hasta la rodilla y con mangas cortas (en el caso de las mujeres incluía un vestido para ocultar las formas femeninas).

1910

Se empezaron a eliminar las rayas y, como hemos mencionado al principio, gracias a Annete Kellerman, ajustaron más los trajes para poder nadar. Lo que supuso muchas multas y escándalos.

1920

El bronceado empieza a estar de moda y ya no se considera de la clase social baja. Por ello, los trajes se vuelven a acortar y se convierten en bodies por encima de las rodillas. Estos trajes al ser de lana podían llegar a pesar hasta 3 kilos cuando estaban mojados.

1940

En julio de 1946 nace por fin el bikini gracias a Louis Réard. Supuso tal escándalo que no se puso de moda ni se empezó a usar hasta 20 años después.

1950

Aunque había países en los que su uso todavía estaba prohibido (como España o Italia) los bañadores de dos piezas empezaron a coger un poco de popularidad. Pero eso sí, con algunas variaciones sobre el modelo original presentado en 1946. Estos bikinis estaban compuestos por un sujetador y una braguita alta, que con el paso de los años iría reduciéndose.

1960

Gracias a los movimientos feministas de la época, las mujeres empezaron a mostrar más sus cuerpos, lo que ayudó al avance en el tema que estamos tratando. Nació el monokini, que luego evolucionaría en el ahora conocido trikini. Apareció el concepto del topless y el bikini se acabó aceptando.

También fue en esta década cuando surgió la lycra, lo que se convirtió en el material estrella de los trajes de baño.

1970

Una vez el bikini ya estaba instalado en todos nuestros armarios y el topless aceptado en muchos países, apareció el tanga.

1980 – 1990

Llegan los vigilantes de la playa y el bañador con tiro alto vuelve a ponerse de moda. Estar en forma y mostrar tu cuerpo está a la orden del día y la famosa expresión “operación bikini” empieza a coger fuerza.

2000 – 2010 – Actualidad

Durante estos años han ocurrido una serie de acontecimientos tales como:

  • Renació en trikini, pero nada pudo hacer contra el bikini.
  • Crearon el burkini para las musulmanas, entre las cuales tuvo mucho éxito.
  • Llegó la moda sport a los bikinis y trajes de baño.
  • Los bikinis siguen triunfando cada año.
  • Los bañadores se han convertido en prendas con glamour y estilo.
  • El topless está totalmente aceptado.

Aquí podemos ver cómo han evolucionado las prendas a través de los años y como las mujeres han tenido que luchar para hacer esto posible.

En Confecciones Emilio esperamos que te haya gustado este post y hayas aprendido todo lo que un bikini simple de hoy en día ha supuesto en la historia. No olvides visitarnos en redes sociales Facebook, Instagram, YouTube y Twitter, y no te pierdas ni uno de nuestros artículos y consejos.

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